Katherine Adams abrió los ojos. Lo primero que sintió fue que el cuerpo le dolía de pies a cabeza, intentó abrir los ojos,pero un rayo de la luz del sol le cegó. De repente un flash le hizo salir del trance en el que se encontraba. Había salido a correr por la noche,y algo la perseguía,algo quería darle caza. ¡Un lobo!... Un hombre lobo la había perseguido por el bosque, se había caído,se había hecho daño en un pie,se había mojado y...
Se llevó la mano al cuello rápidamente pero allí no había nada, se la miró a contraluz y no tenía ninguna mancha de sangre. Recordaba como los dientes de la bestia se habían cerrado alrededor de su cuello. ¡La bestia! Parecía que no estaba por ahí,intentó incorporarse pero todos los músculos de su cuerpo se lo impedían. Se preguntó por la hora,tenía que ser por la mañana temprano... ¡su trabajo! Llegaría tarde a trabajar, la encargada se iba a poner furiosa. Por fin cogió acopio de fuerzas y pudo incorporarse, la cabeza le dio vueltas y terminó echando bilis por la boca. Ahora tenía un sabor amargo,tragó y notó como agujas que se le clavaban en la garganta. Se miró las manos,las tenía llenas de barro, miró a su alrededor y no divisó el lago por ningún lado. Se había movido,¿Pero cómo?, la bestia la habría arrastrado hasta allí,se encontraba en un claro en mitad del bosque. Se levantó y tuvo que apoyarse en un gran árbol que tenía al lado, oyó algo a su espalda y se volvió rápidamente,pero sólo era un ave que llegaba a su nido para alimentar a sus pajaritos. Pero era extraño,había escuchado el sonido de sus alas mucho más fuerte de lo que en realidad era. Comenzó a caminar, no sabía por donde iba,pero de alguna manera sus pies buscaban el sitio más cómodo para caminar en el bosque. Después de unos cuantos minutos pudo salir a la carretera comarcal que estaba paralela al bosque. La luz del día le molestaba los ojos,tenía la boca seca y pastosa,si escupiera podría escupir algodón. Un papel salió volando por la carretera y se le quedó pegado en la mano. Lo cogió con la otra e intentó leerlo.
Katherine Adams: desaparecida
La última vez que se la vio fue el viernes 27 de Abril saliendo de su casa. Llevaba vestimenta de deporte y unas deportivas.
El cartel iba acompañado de una foto suya y un número de teléfono,eran el número de teléfono de sus padres. El cartel se le resbaló de las manos pero no hizo nada para recogerlo. ¿Cuánto tiempo había estado en el bosque? Tuvo que sentarse porque les temblaba las piernas. ¿Desaparecida? ¿Pero?... Decidió ponerse en marcha y preguntarle a la primera persona que viera. No tardó mucho cuando vio a un hombre al lado de un coche hablando por teléfono. Katherine se acercó a preguntarle por el día en el que estaban.
-Viernes-contestó el hombre poniendo la otra mano en el auricular del móvil
-¿Qué día?...¿De qué mes?-le volvió a preguntar confusa
-Viernes 28 de Mayo-contestó el hombre mirándola con el ceño fruncido
¿28 de Mayo? ¿había estado durmiendo un mes? ¡No podía ser! Comenzó a caminar bajo la atenta mirada del hombre que seguía al móvil,a los lejos podía ver la ciudad. Tenía que llegar a casa y llamar a sus padres,tenía que decirle que estaba bien...
-¡Eh,espera!-gritó el hombre del móvil que comenzó a correr hacía ella- ¿Eres ella,verdad? La chica desaparecida ¿Eres tú,no?-
Katherine no contestó y siguió caminando, él caminaba a su lado todavía con el móvil pegado en la oreja.
-Es ella Max,es ella,la chica desaparecida,es Katherine Adams.-
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