viernes, 8 de julio de 2011

Aquí duerme Rita

¡Pasen y vean! ¡La maravilla del sur de Missouri! ¡La misteriosa y siniestra casa donde duerme Rita!
Las personas allí presenten se arremolinaban sobre el grueso cristal de la casa de color rosa con el tejado rojo. El hogar donde duerme Rita.
Pintorescas presencias acudían a ver ese espectáculo,el hombre que presentaba la escena en realidad era el marido de Rita,pero lo llevaba en secreto. La entrada costaba 5 dólares, y la gente acudía de todas partes del país para ver a Rita dormir.
El ruido se había instalado en todo el mundo,en todo el mundo menos en la casa de Rita. Sus cabellos rizados le caían plácidamente sobre su cara redondeta, sus rizos eran de color dorado. Rita era una mujer corpulenta, vestía un fino camisón de color rosa que dejaba muy poco a la imaginación. Algunas mujeres escandalizadas por la postura de Rita se tapaban la boca horrorizada,mientras que algunos hombres aprovechaba para fumar su cigarro con avidez y pasión mientras contemplaban el cuerpo dormido de Rita.
En las grandes ciudades solía decirse que allí no dormiría ni Rita: "Aquí no duerme ni Rita"
El tato,así como con el paso de los años la gente apodó a su marido,era conocido por no hacer las cosas. Solía empezar un sin fin de proyectos mientras su mujer dormía,pero era especialista en no acabarlo. La gente solía preguntarse cómo su relación matrimonial seguía en pie. Tato estaba locamente enamorado de Rita, las malas lenguas decían que Rita era prostituta, o como a la gente le gustaba llamarla "Rita la puta" otros decían que era "Rita la cantaora" En otra vida había sido una gran coplera de la canción. Pero ninguna de esas historias tenía la suficiente credibilidad para ser creída, Tato no desmentía no confirmaba ningún rumor,con el paso de los años dejó de hacer las cosas y sólo se limitaba a observar a su mujer a través del cristal de la casa. La gente comenzó a utilizar la expresión "Esto no lo hace ni el Tato" como sinónimo de desgana. El tiempo pasó y la gente dejó de visitar a Rita,ella seguí durmiendo y su marido la seguía contemplando desde fuera. El ruido creció y creció, y a eso se le unió la aparición del gas propano y las manchas grises en el cielo. Hubo una vez un hombre,que era capaz de absorber esas manchas grises en el cielo,pero eso es otra historia

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