lunes, 18 de julio de 2011

El rojo

De niño Javier había estado en un internado de chicos, con sólo 8 años,a finales de los años 30. Ahora cuenta un montón de historias de aquella época,historias de fantasmas, de señores extremadamente crueles, de férrea disciplina.Pero sólo cuando cuenta la historia del color rojo es cuando de verdad se le iluminan los ojos con miedo y con unos ideales forzados desde niño.

El grupo de los cinco; Ernesto,Luis,Juan,Antonio y el pequeño Javier, todos de 10 años,menos Javier de 8. Eran aventureros por naturaleza,habían formado el grupo de los 5 investigadores,que se encargaban de intentar averiguar lo que ocurría en el colegio de internamiento para señoritos San Isídro.
Les gustaba investigar quién había roto el juguete de quién;quién había dibujado garabatos en las paredes del baño...
La anécdota más sonada es cuando se enteraron por pura casualidad de lo que era un pelotón de fusilamiento.
Los cinco,como todos los días,corrían por los pasillos del colegio imaginando un mundo de investigación,la Madre superiora Mercedes siempre les regañaba por correr por los pasillos. A Don Adolfo,el general jefe de la escuela,no le gustaba ese comportamiento en los críos y lo castigaba con un severo castigo. Pero en el fondo Mercedes no era mala con ellos,ya que nunca se chivaba a Don Adolfo.
En una de estas carreras, Javier chocó con un militar que salía del despacho de Don Adolfo y tiró unas carpetas de color amarillo al suelo.
-¡Mira por dónde vas,niño!-le gritó el militar.
Javier,a modo de disculpa recogió todos los papeles que habían quedado esparcidos por el suelo,y en uno de ellos pudo leer :"Pelotón de fusilamiento" acompañado de una larga lista de nombres.
El militar prácticamente se lo quitó de las manos y se fue de allí con prisa. Javier se quedó mirando hacía el despacho de Don Adolfo y este se levantó rápidamente y cerró la puerta. Don Adolfo era un hombre serio, alto y con un gran bigote negro. Rara vez hablaba con un alumno si no era para regañarle por algo que había hecho. 
Nada más reunirse con sus amigos al final del pasillo Javier les contó lo que había leído en aquel papel. Antonio el prudente pensó que no debería haberlo hecho y que seguramente le castigarían por haber leído algo que no era de su incumbencia,Ernesto por su parte le había parecido muy valiente lo que había hecho; Juan se rió de él por lo patoso que era siempre y Luis no quiso decir nada. Pero ninguno de ellos sabía lo que era un Pelotón de fusilamiento. 
Le preguntaron a varios de sus compañeros por si sabían que era un pelotón de fusilamiento y cada uno dijo lo que pensaba. Uno de ellos dijo que era un grupo de personas para hacer una excursión;Otro dijo que era cuando los abuelos se ponían viejos y unos señores se encargaban de ellos. 
De todo eso sacaron una cosa clara,que fuera lo que fuera "Pelotón de fusilamiento" no era algo bueno, llegaron a esa conclusión cuando le preguntaron sobre ello a la Madre Mercedes.
Cuando una mañana de Domingo,después de salir de misa le preguntaron se escandalizó y les dijo que si no querían que Don Adolfo se enterase dejasen de hablar sobre el tema.
Pero aunque no siguieron hablando del tema,ya todo el colegio tenía la palabra "Pelotón de Fusilamiento" en la boca,así que poco después don Adolfo reunió a todos los alumnos en la sala de representaciones y dio un discurso. Donde las palabras : guerra, rojos de mierda, Nacional catolicismo y el nombre de algún general, sonaron varias veces. Ya todos los alumnos estaban al corriente de lo que pasaba en España, Una Guerra Civil, donde las familias podían verse enfrentadas. Pobreza, horror, sangre y hambre cubría toda la Península. 
Algunos alumnos estaban de acuerdo en el método de la dictadura, otros preferían no tomar partido en eso y sólo unos cuantos,entre ellos el grupo de los 5, no le parecía nada bien. Por eso,decidieron añadir algo de color rojo en su uniforme de color gris. Cada uno,decidió añadir algo distinto. Juan quiso ponerse la corbata negra de color roja,así que pintó en un papel con cera roja,lo recortó y lo grapó a su corbata. Enersto consiguió pedir prestado a un amigo suyo un reloj de color rojo y le colocó en su mano izquierda. Luis se atrevió aún más y se puso sus zapatos rojos que con tanto esmero escondía bajo su cama. Antonio no encontró nada de color rojo,así que cogió una gorra roja que había en el comedor de la cocina y se la puso; y por último,Javier sólo logró encontrar un calcetín de color rojo.
Los 5 estaban listos,cada uno representando el rojo,por aquel entonces no sabían lo que el rojo representaba,no pudieron llegarse a imaginar que en aquel colegio el color rojo era lo peor,aunque claro,no siempre era así. Con el color rojo hicieron una reivindicación  contra sus libertades y una manera de pensar,que unos niños de 1o años no lograban entender del todo,pero que sin duda apoyaban. 
Cuando Don Alfonso los vio llegar con esas prendas rojas,sin pensárselo dos veces los castigó en la sala oscura,una sala donde los castigados se pasaban días sin salir.

Javier,con el paso de los años suprimió su estancia de castigo,cada vez la contaba de una manera distinta o simplemente lo pasaba por alto.Pero siempre contaba la increíble hazaña de como él y sus cuatro amigos,el grupo de los 5 consiguieron escapar de aquel colegio. Lo que no sabían era que les esperaba una España pobre en los campos y de familias acomodadas en las ciudades. De un montón de zanjas con cadáveres, con un montón de refugiados y con un hambre atroz. Poco supo de sus cuatro amigos, Javier está seguro de que murieron en las calles, y él fue el único que sobrevivió.

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