domingo, 13 de noviembre de 2011

Un plan para morirse

Ahí estaba,la bajita y menuda Laura,sentada frente al tocador de su cuarto. Llevaba como un mes preparando su muerte. Había elegido tomar pastillas de entre un sin fin de posibilidades,desde cortarse las venas a morir electrocutada en la bañera. Descartó esas ideas porque le parecían demasiado dolorosas,el tener que abrirse las muñecas y mancharse de sangre,que personalmente le daba asco,y lo de electrocutarse sólo lo pensó unos cuantos segundos. El tomarse pastillas para dormir y pasarse de las dosis lo veía más poético,se iría a dormir y no volvería a despertarse,una muerte lenta y bonita.
La hora antes se había duchado y lavado el pelo,ahora le olía a lavanda. Para almorzar se había comido un montón de patatas y un huevo frito,ya no le importaba la dieta ni el estar guapa para el verano,ya que no iba a llegar. Se puso sus mejores galas,unos vaqueros que aún no había estrenado y una blusa negra muy bonita. Cogió el cepillo y comenzó a cepillarse su larga melena morena mirándose muy atentamente al espejo,le gustaba la textura de su pelo en las manos,lo tenía tan largo que le llegaba a la mitad de la espalda. Debería cortárselo,nunca le había gustado el pelo corto,pero para qué quería tenerlo tan largo,no le iba a servir para nada. Abrió un cajón de la cómoda y sacó unas tijeras,cogió un mechón entre sus manos y cortó. Ya está,había sido tan fácil,siempre había pensado que le costaría más cortarse el pelo. Cogió otro mechón y cortó,cogió otro,otro y otro. Al final quedó con el pelo a la altura de los hombros,pero irregular,así que decidió seguir cortando,cortó y volvió a cortar,hasta que se quedó con su larga melena morena reducida a un gracioso y moderno corte de pelo. Como lo llevan las modelos, tenía parte del flequillo hacía abajo,y la parte de atrás muy corta.
Se miró de nuevo en el espejo y le faltaba algo... se acordó de cuando tenía quince años y le dio por ponerse mechas rubias con el bote de agua oxigenada. Se levantó rápidamente,fue al baño y se mojó el pelo. Buscó el bote de agua oxigenada en el baño y se lo vació entero en la cabeza. Sabía que le iba a quemar el pelo,además de oxigenarlo,pero le daba igual. Volvió a la habitación,enchufó el secador y comenzó secarlo. No tardó ni la mitad de tiempo que tardaba antes,cuando quiso darse cuenta ya tenía el pelo seco y de color rubio,demasiado rubio para su gusto,pero le daba igual.
Sacó su barra de labios de color rojo y se los pintó,comenzó a maquillarse la cara de tonos cálidos,al mirarse al espejo no se reconoció y eso le gustó. Al ver el color de sus labios se acordó del pastel de fresas que su madre le preparaba cuando era pequeña. ¿Cuanto hacía que no lo comía? Ni podía recordarlo,una rápida idea se le pasó por la mente y decidió prepararlo. Tenía fresas en la nevera,lo cual era genial. Sin comerlo ni beberlo,se vio envuelta en el mundo de la repostería. Separando claras de las yemas, pesando harina,lavando y picando fresas. Tardó hora y media en prepararlo todo y no pudo aguantar las ganas,así que se comió un trozo de pastel aún caliente. Descorchó una botella de vino que tenía encima de la encimera,pensó que era el momento oportuno para dar un último trago.


Recogió la cocina y guardo el pastel en la despensa. volvió a su habitación,estaba lista,estaba preparada,había llegado la hora. cogió el bote de somníferos y se volcó un par de pastillas en la mano,junto a ella había un vaso con agua. ¿Cuántas debería tomarse para morir? ¿Todo el bote? La verdad es que estaba llena después de comerse el trozo de pastel y de solo pensar que debía tragarse todas las pastillas del bote le daba náuseas. Se decidió por empezar despacio,cogió una y se la tragó con una gran buche de agua,cogió otra entre las manos y realizó la misma operación. Llevaba 2 pastillas y ya tenía el estómago lleno de agua,pastel y vino... ¡vino! había tomado alcohol... Con medicamentos no debería tomar alcohol ¿O sí? ¿Y si le causaba reacción y se convertía en un suicidio frustrado? ¿Y si le pasaba como a la chica del libro aquel? ¿Y si hacían una película sobre ella? ¿Y sí...? Demasiados "y si" Se llevó las manos a la cara y meditó durante un largo rato hasta que comenzó a notar el efecto de las pastillas. Cerró los ojos y se desplazó como pudo hasta la cama,menos mal que estaba justo al lado del tocador,si no... no hubiera llegado. Y se quedó dormida. No estaba segura de cuantas horas había dormido,pero se levantó por la tarde, tenía varios mensajes en el contestador,uno de ellos era de su hermano que le pedía que fuera a ayudarle a cambiar los muebles del salón a cambio la invitaría a cenar. Lo pensó detenidamente y decidió ir.
Ahora se encontraba en el ascensor de su bloque de pisos,se había puesto lo primero que había pillado e iba cabizbaja en el aparato de metal esperando llegar a la planta baja. El ascensor paró en el segundo piso y se montó un vecino. Ella le saludó forzosamente intentando ser cortés. Se produjo un silencio incómodo hasta que él se atrevió a romperlo.
-¡Vaya! ¡Menudo cambio de look,me gusta!- le comentó con una sonrisa.
¡No se había acordado! No se había vuelto a mirar a un espejo desde anoche,no le había prestado atención a su nuevo corte y color de pelo. Se quedó sonrojada. Se había dado cuenta,se había fijado en ella. Sabía que este vecino se llamaba Luis, vivía en el 2º A y estaba soltero,pero nunca pensó que él se fijaría en ella. El ascensor paró en la planta baja,él se bajó primero y se despidió de ella con la mano,ella dijo un adiós que parecía más un susurro que otra cosa.
Laura había encontrado de nuevo su vida muy apetecible.

1 comentario:

  1. Me gusta!!! Pero no he entendido si tenía que sentir pena por Laura o pensar que es gilipollas... PD: soy marlop88 :P

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