-¡Gua! ¡Ha sido... increíble!- dijo la chica algo ruborizada.
Acaba de llegar al orgasmo. Conoció a un chico muy guapo en el bar de donde siempre iba con sus amigas y este chico le había invitado a su piso para tener sexo.
-¿Qué te ha parecido?-le preguntó él mirándola con una sonrisa de medio lado.
-Ha sido genial en serio- le contestó ella aún colorada y dándole un beso que le sorprendió.
Se apartó algo asustada y le preguntó por el baño.
-Hay uno aquí al lado,la habitación contigua a esta-le contestó el chico.
El piso de él era el típico piso céntrico de chico soltero,aunque era un poco más grande de lo normal. El baño estaba extrañamente ordenado para ser el baño de un tío. La chica abrió el grifo del lavabo y con ayuda de las manos se lavó sus partes íntimas.
<<Tranquila Laura>> se dijo a si misma <<Seguro que no tiene nada extraño>>
Había realizado prácticas sexuales sin protección,ninguno de los dos tenía preservativos y estaban demasiado ansiosos para salir a buscar uno, así que se arriesgaron.
Laura se dio cuenta de que estaba completamente desnuda y al mirarse en el espejo se sintió extraña. Cerró el grifo y decidió volver a la habitación.
El chico se encontraba fumando un cigarrillo mirando el techo de su habitación.
-¿Fumas? No me lo habías dicho-
-Tú no me has dicho tu nombre.-le dijo él con una sonrisa de lado.
-Me llamo Laura-dijo ella metiéndose en la cama. Tenía los pies fríos, así que los estrujó uno con otro.
-Me llamo Sergio-le contestó él. Y ambos como si se tratase de un juego se dieron la mano como dos personas que se acaban de conocer.
-Por cierto... he visto que tienes cosas de chica en el baño. No me habías dicho que tenías novia- dijo medio sarcástica.
-Tú lo has dicho. Tenía, la maté-le contestó él con una sonrisa que dejaba ver sus dientes de color marfil manchados por el humo del tabaco.Ella sonrió.
El sueño llegó pronto y a Laura no le importó quedarse a dormir allí,pero el idílico momento duró poco. Una tormenta la despertó. Al principio estaba desorientada, no sabía dónde se encontraba,hasta que recordó lo de hace un par de horas. Tenía sed, miró por la habitación y no encontró ningún vaso de agua y ninguna botella. La cocina tendría que estar por ahí ¿verdad? Se levantó de la cama sin hacer ruido, cogió la camisa de rayas azules y blancas de Sergio y se la puso. Sus pies desnudos se arrastraban,sin querer hacer ruido, sobre el frío suelo. Salió a un pasillo largo y oscuro lleno de fotografías, no quiso encender ninguna luz así que las fotografías para ella eran todas de color negro. Ahora se arrepentía de no haber visto el piso nada más entrar en vez de ir directa a la habitación. Pero por fin encontró la cocina, estaba al final del pasillo. Era una cocina pequeña, tenía los típicos muebles noventeros y una nevera vintage. Había una jarra de agua encima de la encimera, junto con un vaso. Laura se echó agua de la jarra y se la bebió de un buche. Cuando se disponía a salir de la cocina una puerta le llamó la atención. Una puerta en mitad de la cocina. Era extraño, la puerta tenía un color oscuro y un picaporte de color dorado. Laura se acercó con cuidado hacía la puerta,sus pies pisaron algo viscoso y frío. Sus manos se aferraron al picaporte e intentaron abrir la puerta,pero estaba cerrada con llave. Se llevó las manos a la planta del pie y tocó ese líquido viscoso. Con la poca claridad que ofrecía la noche del exterior pudo ver el color del líquido. Era rojo. Laura buscó el interruptor de la luz y la encendió. Era sangre, un reguero de sangre se deslizaba por debajo de la rendija de la puerta. Se limpió los dedos en la camisa y asustada salió corriendo hacia la habitación, pero cuando entró él ya no estaba. Intentaba tranquilizarse,pero sentía como el corazón le palpitaba en los oídos. La luz del baño estaba encendida,quizá se habría levantado a hacer pis. Además, no sabía de qué era esa sangre... puede que fuera de algún animal muerto,o pintura,o...
Cuando terminó de recoger la ropa del suelo la luz del baño se había apagado. Asustada salió corriendo hacía el pasillo buscando la salida. Pero notó algo extraño, la casa estaba más oscura de lo normal, era como si hubieran echado las persianas,sólo había oscuridad. Comenzó a caminar despacio,pero su pie golpeó algo rígido que había en el suelo. Se había hecho daño, siguió andando dando apoyando las manos en la pared para guiarse. Cuando llegó a donde se suponía que estaba la salida hacía la entrada,se encontró con una tabla de pladur que bloqueaba el camino. Desesperada intentó echarla abajo cargando su cuerpo contra ella,pero sólo logró hacerse más daño. Comenzó a respirar con dificultad y las lágrimas comenzaron a aparecer en sus ojos.
-Lauraaaa-
Escuchó la voz de Sergio a lo lejos y se puso aún más nerviosa,los vellos se le pusieron de punta,quería irse de allí,no quería que le pasara nada malo.
Decidió golpear con los puños la tabla que bloqueaba el pequeño pasillo hacía la salida.
-¡Socorro! ¡AYUDA!- gritaba desesperada. No sabía cómo había conseguido sacar suficiente fuerza como para gritar así.
De repente comenzó a sonar una estridente canción de discoteca por toda la casa.
-¡Grita todo lo que quieras no te va a oír nadie!-se escuchó la voz de Sergio gritar por encima de la música desde algún rincón de la casa.
Laura se levantó como pudo y se dirigió hacía la cocina. Miró entre los cajones y sacó un cuchillo afilado.
-¡No te acerques tengo un cuchillo!- grito,pero su voz se vio ahogado por la canción que estaba llegando a su increccendo.
Salió al pasillo despacio,mirando a todos lados y de repente,de unas de las puertas del lado derecho salio Sergio. Laura chilló a causa de la sorpresa y comenzó a correr,él la cogió del pelo y ella cayó al suelo dándose un fuerte golpe en la cabeza. El le dio la vuelta y la sujetó echando el peso de su cuerpo sobre ella. Lura buscó a tientas el cuchillo que se había caído al suelo y lo encontró cerca de su mano izquierda,de un revés atacó a Sergio con él, algo que hizo que éste se sobresaltara y se levantara dejando a Laura libre. Esta aprovechó la oportunidad para salir corriendo hacía el baño. Echó el pestillo y se sentó en el filo de la bañera. Algo húmedo cayó sobre su rodilla,asustada miró hacía arriba,pero no había nada, entonces se dio cuenta de que estaba llorando. Agarró el cuchillo por el mango con todas sus fuerzas,hasta que se le pusieron los nudillos rojos.
-Encerrarse en el baño no es la mejor opción,cariño- dijo Sergio limpiándose la sangre de su moflete izquierdo en el que Laura le había cortado con el cuchillo.
Ella se negaba a responder, se quedó mirando el baño para poder encontrar algo con lo que poder defenderse. Entonces se dio cuenta, las cosas de mujer,él le había dicho que había matado a su novia y ella se lo había tomado a broma.
-Venga cariño- Empezó a golpear la puerta del baño con el puño con golpes secos al compás de la música -Sal del baño. Tenemos algo que celebrar-
Laura seguía aferrada al cuchillo
-Hemos hecho el amor y me he encargado de correrme dentro de ti. Puede que esperemos un bebé-
Las piernas de Laura comenzaron a temblar. Un sofoco de la boca del estómago comenzó a subirle hacía la boca y vomitó sobre el lavabo.
Cogió un bote de desodorante en spray,se acercó a la puerta y abrió.
Sergio la miró con una sonrisa sarcástica
-Veo que eso te ha hablandado. Buena chica-
Apuntó con el desodorante hacía los ojos de este y el spray hizo el resto. Sergio comenzó a gritar. Laura echó a correr,pero este la cogió del brazo y la empujó contra el quicio de la puerta. La nariz de Laura comenzó a sangrar y a esta se la saltaron las lágrimas. Cogió el cuchillo muy fuerte con su mano derecha y se lo clavó a Sergio en la pierna. Este cayó al suelo, Laura siguió corriendo hacía la entrada y comenzó a clavar el cuchillo en la pared de pladur, pero fue algo casi inútil ya que no tenía fuerza. Miró hacía dónde debería estar Sergio pero no había nadie. Apareció detrás suya.
-¡Mira lo que me has hecho en los ojos,zorra!- dijo Sergio cogiéndola de la cabeza y lanzándola contra la pared de pladur. -¿Quieres salir?-dijo irritado y volvió a realizar las mismas acción,hasta 3 veces. Logró romper la pared de pladur.
Laura se había quedado tumbada en el suelo casi sin poder moverse,le dolía todo el cuerpo y le costaba respirar.
-La próxima vez me correré en tu ojo para que sepas como se siente- le dijo Sergio al oído.
Agarrando el cuchillo y se lo clavó en el pecho. Éste se cayó hacía atrás sorprendido y con una mueca de dolor. Laura se levantó a duras penas y abrió la puerta del piso. Todo estaba silencioso hasta que que el ruido formado allí invadió el rellano. Laura se tambaleó hacía la escalera, tenía la visión borrosa,la boca le sabía a sangre y pensaba que no iba a llegar muy lejos, miró hacía atrás un segundo y vio a Sergio en el umbral de la puerta,este corrió hacía ella y Laura aprovechando el peso de los dos,se dejó caer por la escalera.
Pensaba que no lo contaría,pero abrió los ojos. Las música estridente comenzó a invadir el rellano y pronto los vecinos saldrían a protestar. Cuando miró de frente vio los ojos de Sergio, unos ojos marrones sin vida. Se había roto el cuello en la caída, intentó levantarse,pero era algo imposible. Por fin oyó la puerta del vecino de enfrente, era un hombre de mediana edad calvo y con una gran barriga. Laura intentó hablar pero no le quedaban palabras, el hombre volvió a entrar a su casa y esta vez salió con un bate de bésibol. Laura comenzó a llorar y él la miró con una sonrisa inquietante.
Joder, estás como una puta cabra xDD
ResponderEliminar