Voy a intentar describirlo. Usaré el lenguaje que he aprendido, pero lo modificaré, porque... ¿cómo podría explicar algo que no he sentido nunca utilizando tan solo unos simples caracteres dotados de significado?
Dotaré al verbo ser de tres argumentos: Alguien es algo para alguien. Ahora quiero adjetivar. Voy a dotar a ese algo de una cualidad, voy a hacer una gradación de la personalidad. Lo haré imprescindible. Para va a pasar de significar lo que quiera que signifiquen sus constituyentes a significar lo que quiera. Adquirirá autonomía, significará lo que quiere que signifique. Sin presiones. A su ritmo. Con tranquilidad.
Intento buscar a alguien, pero no encuentro a nadie. Un montón de caras borrosas pasan a mi alrededor pero no consigo enfocar la vista en ninguna. Lo que sí está claro que es que debe ser algo animado y humano. Quizás le sume un plus. Quizás lo que quiero es alguien que esté + animado y + humano. Pero me temo que no lo voy a encontrar. Aunque, pensándolo mejor, imprescindible debe ser para alguien excepcional; así que, buscaré a alguien tan excepcional que la única característica que lo defina pueda ser + + humano.
He dejado para el final a ese alguien principal. Ese alguien debería ser yo.
Se me olvidaba comentar el ser, que se puede conjugar. Ese ser puede pasar por tantos estados como le apetezca, puede ser y, normalmente, no puede estar. Pero aquí hemos venido a romper las normas y los anclajes, podemos estar. Yo estoy imprescindible para + + humano.
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